Que me desgarre un ave Es preferible que me desgarre un ave, A que manos callosas solo busquen moldear mi forma. Que me desgarre un ave hasta sangrar, Y así ver el río púrpura que circula en mi interior. Que sus garras sean tan cristalinas como un grito iracundo, Y que en la profundidad de sus ojos posea el misterio de la creación. Que me desgarre un ave de plumas negras y reflejos violetas, Para que otorgue la forma original A este fondo inacabado. Benjamín Á...
SONIDOS ASESINOS Si Nata y Cami vieran cómo estas manos que ahora ya dominan el piano ultrajan la tierra que está encima de sus tumbas para desenterrarlas, seguro que callarían, no sin antes dejar caer los instrumentos de sus bocas, y dar su consentimiento para que ese silencio cruel, que acaso pareciera escapar de un extraño y triste lamento, tire un punzón contra esa atmósfera limpia y sin más precio que la ternura a la que me acostumbraron en los trece años que las dejé vivir a mi lado. Cami deb...
Glitza Glitza estaba sentada en su reclinomática, esperando las noticias del cosmódromo de Libia en el Sahara. Miraba ansiosa a cada instante el videófono, deseosa de contemplar las manos en alto de Vernon, su compañero, despidiéndose para siempre. Más que un torbellino, su cerebro era un tornado de emociones y de ideas; por sus mejillas resbalaban lágrimas de angustia que se coloreaban con la luz multicolor alternada de la lámpara de noche de su sillón electromecánico. Transcurrieron pocos minuto...
TE VEO PASAR Te veo pasar y no te digo nada, no podría aunque lo quiera retenerte, vas con tu cántaro de amores a saciar urgencias diferentes. Vestida con sonrisas glaucas y con tu pelo alegre, me gritas en tu silencio grave que vas deprisa, sin importarte, la espuma de sed que hay en mis labios. Te veo pasar y te pretendo con fuerzas locas y sed y hambre; y tú no escuchas mis profundas quejas porque vas deprisa, con tu cántaro de amores a apagar incendios di...
1. El ciego dormía en la casa del cachaco Carrillo, a tres cuadras de Cinco Esquinas. No pagaba arriendo, lo cual parecía incompatible con la mezquindad que le atribuían al cachaco. No regala ni el saludo y lo cobra por adelantado, decían los vecinos de La Garita. Pero el cachaco Carillo era bueno con el ciego, lo hospedaba en su casa, aunque fuera en la última pieza del fondo del patio. Le regaló un pantalón a cuadros y un sombrero de fieltro. Abrahán, el hijo menor del cachaco Carrillo, le servía ...
1. Sobre el origen del ciego que tocaba el acordeón en Cinco Esquinas hay tres historias diferentes. Una dice que era ciego de nacimiento. Habría nacido en La Guajira. Se llamaba Eliseo. Sus padres lo cargaban como a un objeto inservible en las caravanas por el desierto. Lo dejaban en alguna ranchería, después lo recogían y lo volvían a dejar. Lo dejaban y lo recogían, sin dejarlo mucho tiempo en el mismo sitio para no incomodar a los Wayuu. El ciego creció y conocía a todo el mundo en La Guajira. Al...
Por: Pedro Olivella Solano* 1. Un ciego tocaba el acordeón en Cinco esquinas. Su música discurría por toda la Calle del Cesar. Séptima arriba, séptima abajo. No se salía por los lados, no se derramaba, sino que parecía una serpiente larga extendida en la calle. El acordeón que la desenrollaba se encogía y se estiraba, como si también fuera un animal de goma. A veces se cerraba tanto que parecía que las dos manos del ciego, que también parecían de goma, quisieran aplaudir. El acordeón quedaba mudo, p...
A MI NIÑO Ayer un susurro me despertó en la madrugada su cándida sonrisa llenó de calidez la morada miré el brillo de sus ojos ojos cargados de fiel inocencia elevé mi vista al cielo bendiciendo su divina existencia sus pálidos pétalos labiales ungieron con un balbuceo el aposento cuando expresaron papa florecieron bendiciones en el tiempo. IMPUNIDAD ESA NOCHE Fue una noche de locura un ritual imprevisto sin ninguna c...
Patricia Iriarte FIESTA DE CAMPANAS Encuentro en tu voz una fiesta de campanas y un rumor de hojas bajo mis pies desnudos Y es en tu voz donde me busco y es con tu voz que me rescatas y es a tu voz a quien mi voz pregunta si me dejarás amarte un poco ÁRBOL DE ÁRBOLES Usted, regalo del mediodía, árbol de árboles magnolio florecido frente a mi puerta Usted milagro, usted ausencia, usted, vuelo de pájaro en un bosque de niebla canción de flauta en ...
EL COMA DE AURA Algo susurra su pulso No sé que dice. Patricia Ortiz. Esto es lo que queda de Aura agonizante Una blusa rosavieja Unas zapatillas rompe hielo Un estertor que sostiene un gemido Y la sed saciada de aire nuevo no suple la maquina Veo el mar en sus pies Un labial de cera Huyes del mandril de la sombra de la luz de la inercia Tus pupilas cruzan la ruta de las aguas, la luna roja, los búhos, los duendes Te vuelves frágil, una boca, un hu...